OBESIDAD INFANTIL EN MEXICO

 

INTRODUCCIÓN

El aumento de la prevalencia de obesidad y las comorbilidades asociadas son un problema de salud pública en México que involucra importantes costos económicos. La obesidad se define como una enfermedad compleja y multifactorial que se caracteriza por un aumento excesivo de la grasa corporal. Esta condición está asociada con complicaciones metabólicas y resulta de la interacción de factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. Los factores ambientales, como los hábitos de alimentación y la falta de actividad física, pueden explicar el incremento en la prevalencia de obesidad, pero la variación individual del índice de masa corporal también influye en un 40-70%. Además, la obesidad en niños está asociada con enfermedades crónicas no transmisibles, depresión. El desequilibrio entre la ingesta calórica y el gasto energético también afecta el microbiota intestinal, lo cual es otro factor que se asocia con la obesidad y el sobrepeso.




OBESIDAD INFANTIL en mexico

La clasificación de niños y adolescentes con peso normal, sobrepeso u obesidad se realiza según el Índice de Masa Corporal (IMC) propuesto por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El IMC se clasifica en función de la edad y el género. Los niños con un percentil de IMC entre el 5 y el 85 se consideran con peso normal; entre el percentil 85 y el 95, tienen sobrepeso; y aquellos con un percentil ≥ 95 tienen obesidad.

 La epidemia de obesidad infantil ha llevado a un aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas pediátricas, como la diabetes tipo 2 (DT2) y la presión arterial alta, que antes eran típicas de los adultos. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Mitad de Periodo 2016 ha informado de una prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en la población escolar del 33,2%. La prevalencia de sobrepeso fue del 17,9% y la de obesidad, del 15,3%. En México, los datos más recientes sobre sobrepeso y obesidad infantil son los siguientes: en niñas menores de 5 años, el 5,8%, y en niños, el 6,5%; en niñas en edad escolar, el 32,8%, y en niños, el 33,7%; en adolescentes mujeres, el 39,2%, y en adolescentes hombres, el 33,5%.

 El aumento de la obesidad infantil y la prevalencia de sobrepeso y obesidad se observan durante la escuela primaria. Cuando los niños ingresan a la primaria (a los seis años), la prevalencia promedio de sobrepeso y obesidad es del 24,3%. Sin embargo, a los 12 años, cuando terminan la primaria, la prevalencia aumenta al 32,5%, lo que representa un aumento del 12,2% en puntos porcentuales.

 

FACTORES ASOCIADOS A LA OBESIDAD INFANTIL EN MÉXICO


GENES Y POLIMORFISMOS ASOCIADOS CON LA OBESIDAD INFANTIL EN MÉXICO

la presencia de factores de riesgo genético en pacientes obesos se ha asociado con una baja respuesta a tratamientos contra la obesidad y con un aumento secundario de complicaciones asociadas con esta condición. En estudios de asociación del genoma completo (GWAS), se han descubierto aproximadamente 130 posibles loci relacionados con la obesidad, la mayoría de los cuales han sido encontrados en poblaciones adultas europeas. Sin embargo, al estudiar poblaciones no europeas se han identificado genes no detectados previamente. Los estudios GWAS realizados en niños han identificado nuevos loci que no han sido detectados en los adultos. Además, ciertos polimorfismos de los genes MC4R y FTO están asociados con la obesidad y la presión arterial en niños mexicanos, y el genotipo RR del gen PON1-192 está asociado con un riesgo incrementado de padecer resistencia a la insulina. La obesidad está fuertemente ligada a circuitos neuronales que regulan la ingesta de alimentos y el gasto energético.

PATRÓN DE ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA EN MÉXICO

El patrón de alimentación y actividad física en México está asociado con la obesidad infantil. La occidentalización de la dieta mexicana se caracteriza por el aumento en la disponibilidad de alimentos procesados y de comida rápida, la disminución del tiempo disponible para la preparación de alimentos y la disminución de la actividad física. Los patrones alimenticios de los niños y adolescentes están influenciados por sus hábitos alimentarios en la niñez y la exposición a la publicidad de alimentos industrializados. Varios estudios muestran que el consumo elevado de frutas y verduras se relaciona con hábitos saludables en la edad adulta, mientras que el consumo de bebidas azucaradas en la niñez se relaciona con un mayor consumo en la edad adulta. La dieta mexicana es rica en alimentos ricos en almidón, como el maíz, el trigo y sus diferentes variedades. Los patrones de alimentación de los niños escolares se han asociado con el sobrepeso y la obesidad. México es el mayor consumidor de refrescos en el mundo y la Encuesta de Salud en Escolares de 2008 muestra que los refrescos están entre los cinco productos más consumidos en las escuelas.

 

MICROBIOTA INTESTINAL

La microbiota intestinal desempeña un papel importante en la obesidad infantil. Los niños obesos tienen una composición diferente de la microbiota en comparación con los niños con peso normal. La presencia de ciertas bacterias, como las Ruminococcaeae y Bacteroidetes, se ha asociado con la obesidad. Además, se ha encontrado que el consumo de ciertos alimentos contribuye al desarrollo de la obesidad y la resistencia a la insulina al alterar la composición de la microbiota. La microbiota también influye en la inmunidad innata y adaptativa y en la inflamación crónica asociada con la obesidad y la resistencia a la insulina. La alta abundancia relativa de Firmicutes se ha relacionado con un incremento en los niveles de TNF- en niños obesos. Por lo tanto, es importante comprender mejor la relación entre la microbiota intestinal y la obesidad infantil para desarrollar estrategias efectivas de prevención y tratamiento.

 En conclusión, la obesidad infantil es un problema de salud pública en México, con una prevalencia cada vez mayor en las últimas décadas. La obesidad infantil está asociada con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas en la edad adulta, como la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. La obesidad infantil tiene causas multifactoriales, incluyendo la falta de actividad física, una dieta poco saludable, factores genéticos y ambientales. El consumo de alimentos procesados, altos en grasas y azúcares, ha aumentado en México, contribuyendo a la obesidad infantil. La microbiota intestinal también desempeña un papel importante en la patogénesis de la obesidad infantil, y hay evidencia de una disbiosis en niños obesos. Es necesario implementar medidas preventivas y de intervención para abordar la obesidad infantil en México, incluyendo políticas públicas para promover una alimentación saludable, actividad física y educación sobre la importancia de mantener un peso saludable desde la infancia.

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